Los puzzles progresivos contienen varios puzzles de la misma temática y de diferente número de piezas en la misma caja. Son perfectos para los pequeños de la casa, a partir de 12 meses, ya que son muy educativos y ayudan a mejorar la atención y psicomotricidad. Es una divertida manera para aprender a hacer puzzles de diferentes niveles de dificultad a medida que crecen y ganan práctica en el montaje.